Lisandro Miller
Valentina se había encargado de arreglar a los mellizos, les había prometido un helado luego de sacarse la sangre.
Subió a los mellizos a la parte de atrás en sus respectivas sillas ayude a valentina a subir en el asiento del copiloto cierra la puerta y luego me subí yo esta vez manejaría yo la camioneta y dejaría que los de seguridad se fueran en una diferente.
El camino estuvo entre canciones infantiles y risa de los mellizos y de mi esposa ahora así eran mis días con ellos.