—No debiste hacer eso, cariño —recriminó Ryan a Hope, luego de dejar a April en su casa.
Hope frunció el ceño, cruzó sus brazos.
—Pues no me arrepiento, y si deseas castigarme aceptaré la penitencia, pero esa bruja se lo merecía —resopló.
Ryan la miró por el retrovisor, notó la seriedad en el rostro de su hija.
—¿Por qué lo hiciste?
—Porque no la soporto, antes también le coqueteaba a mi papá, nunca me agradó esa mujer. —Sus labios dibujaron una mueca.
Ryan arqueó una ceja.
—¿Y qué decía