Capítulo 112.
Mi corazón late con mucha fuerza en mi pecho, mientras que lo más rápido que puedo subo escalón tras escalón, en camino a uno de los últimos departamentos de ese viejo edificio.
El maldito de Luis… Ya que suponía que nosotros habíamos capturado a Shayla, seguramente nos estuvo siguiendo todo el día hasta que llegamos aquí, donde finalmente atacó, dispuesto a encontrar a Andrei antes que nosotros para hacerle daño. Pero yo no planeo permitirlo, no cuando estamos tan cerca de encontrarlo…
—¡Alfa!