Capítulo 14. Pasa tiempo.
Capítulo 14.
Pasa tiempo.
Gildris lo mira incómoda; ella da dos pasos hacia él, cuando el llamado de Bertha los interrumpe.
—Señora, el ungüento.
Gildris se aleja de Bastián, acercándose a la puerta para recibir el ungüento.
—Gracias, Bertha, preparen la comida que les pedí, por favor.
—Sí lo señora.
Al retirarse Bertha, Gildris deja el ungüento en la mesita y camina al armario a buscar la ropa de Bastián. Este solo la observa en silencio, hasta que ella se aproxima a desvestirlo.