— ¿Estás completamente desquiciado, verdad? ¿No me digas que otra vez te golpeaste la cabeza andando en ese estúpido barco que tienes? Para ser un médico realmente te gusta hacer actividades que no son nada seguras— me dice Eliot, mi abogado y también mejor amigo. Nuestros padres son amigos de toda la vida y casi nos criamos juntos.
Siempre habla de forma atolondrada y generalmente yo soy el hombre serio y confiable, pero ahora mi amigo me ve como si yo hubiese perdido completamente la cabeza.