La cabeza de Bianca colgaba a un lado, el dolor del impacto oprimia su cráneo con una fuerza poco común. Lentamente, ella comenzó a abrir los ojos, sin tener muy en claro que quería ver o encontrar, pero estaba segura de que aquello no era lo que estaba esperando.
El cazador de recompensas estaba contra una pared cercana, con mirada altiva y actitud rigida, algo que no le habia visto hacer hasta ese momento. Algo habia cambiado en el cuarto, en la habitacion, pero Bianca no lograba comprender e