El día del juicio llegó con rapidez. Como Lia y Matteo habían acordado pasaron los días anteriores disfrutando de estar juntos. Aunque en algunos momentos Matteo había tenido que atender algunos asuntos de negocios, ella había aprovechado esos momentos para hacer sus cosas.
Se miró en el espejo y soltó un suspiro. Estaba lista para ir al juzgado, al menos en apariencia, en el interior se sentía nerviosa y no podía alejar ese sentimiento. Lo único que la confortaba era que después de ese día podr