Todos estaban sentados en la sala conversando. Habían terminado de cenar no hace poco y luego se trasladaron allí para estar más cómodos. El tema de Chiara fue dejado en el olvido, lo cual a Lia le parecía estupendo. No quería seguir hablando de ella más.
En cuanto Adriano se puso de pie y le pidió que le acompañara a la terraza supo que había llegado el momento de las explicaciones. Lo había esperado desde que Leonardo había soltado la noticia del compromiso.
Matteo hizo ademán de ir con ellos,