Mundo de ficçãoIniciar sessãoDespués del paseo regresaron a la casa de la playa. Trajeron del muelle su cena y se sentaron en el porche a comer. Ni siquiera se molestaron en usar cubiertos. Disfrutaron de la simpleza del momento.
Las luces de la casa estaban encendidas e iluminaban aún más allá del porche. Lia se sentía como en esas películas románticas.
Había una calma en el ambiente que parecía adormecerla, pero no lograba que olvidara el tema







