30. Esos se llaman celos.
Marie y mamá habian escuchado parte de la discusión, se acercó a mí, yo estaba tan furiosa.
- Samantha, ¿qué paso?.
- Estabamos en el restaurante y yo me encontré a un amigo, hablamos y luego el se puso furioso, me acusó de coquetear con él. ¡Yo no hice eso! y como siempre, en su estúpida arrogancia, cree que debo hacer las cosas como el dice, sin objetar. Perdóname Marie pero tu hijo es un idiota.
- ¿Quieres venir conmigo a mi casa? te hará bien.
- ¿No escuchaste?, no puedo salir si no es con