17. No me necesitas.
GABRIEL
Desperté, me sentía adolorido, vi al techo de la habitación y recordé como habian sucedido las cosas.
-¡Sam! - exclamé tratando de levantarme.
-Tranquilo, no debes exaltarte, Gabriel - dijo mi madre, que estaba sentada a mi lado.
-Necesito saber en dónde esta Sam, madre, no supe que fue lo que pasó, aunque puedo suponer quien fue el responsable.
-¡La única culpable de todo esto es Samantha!, ¡Te puso en peligro! Has estado muy distraído, te ha traido muchos problemas, quiero que te