13. Cree en mi.
SAMANTHA
Caminé sin rumbo, solo quería alejarme de ahí, ¡sabia que no debia venir! fue suficiente ver a Gabriel besando a esa estúpida mujer, para que decidiera irme, además de que el imbécil de su primo, quiso forzarme, pero le dí su merecido, lo dejé retorciéndose de dolor cuando pateé su entrepierna.
No sabía a donde ir, no conocia la zona, estaba realmente perdida, no tenía dinero ni mi teléfono, asi que solo seguí caminando en una sola dirección, seguramente Gabriel ni siquiera había nota