Tercera parte: Prólogo.
TERCER LIBRO: PRÓLOGO.
Emma jamás había creído en que el tiempo curaba alguna herida, sin embargo, se había tenido que tragar sus propias creencias, porque el tiempo, no solo había sanado su corazón, también había sanado toda su vida. Desde enseñarle que ser madre no era la peor cosa que podía haberle pasado —como había creído durante el primer año teniendo a la bebé entre sus brazos—, hasta abrir su corazón una vez más, al único que creía que podía amar otra vez: a Liam; le había costado confi