Katina estaba acostada sobre el frio suelo, habían pasado dos hora desde que la reina salió de la habitación, pero ella no había logrado hacer levitar el vaso sin importar como se concentrara, el vaso no se levantaba, lanzo un gruñido mirando el techo de la habitación “¿Cómo se supone que voy a salir de aquí?” se preguntó frustrada, no entendía por qué le pedía algo tan descabellado como hacer levitar un vaso aunque a esta altura nada a su alrededor tenia lógica, cerró los ojos deseando salir