Me despierto más temprano de lo normal, en realidad no pude dormir bien por el simple echo de que estoy esperando a Hannah, no respondió mi mensaje, no me devolvió la llamada y al final apagó su teléfono, no sé a qué hora llega su vuelo y de repente en un acto de desesperación por saber llamo a Sarah
— Oficina del señor Jeon, buenos días.
— Buenos días Sarah, disculpa que te moleste tan temprano pero quería hacerte una pregunta.
— Dígame señor.
— ¿Sabes a qué hora llega el vuelo de mi esposa?