Capitulo 04

No podía dejar de pensar en cómo sería ahora mi vida, iba a tratar por todos los medio llevarme bien con aquel hombre pero algo me decia que nada iba a ser tan fácil como a mí me parecía.

Entre en el primer bar que encontré y comencé a tomar puedo escuchar a mi madre decir que eso no es propio de una señorita.

A la m****a ella, a la m****a Henry, a la m****a todos.

Bufé 

— Estás bien?— Mire a la persona a mi lado, era una hermosa pelirroja 

— Lo estaré luego de este trago — Dicho eso me lo tomé con ganas ella no tardó en imitarme par luego reír — ¿Tú estás bien?— Le devolví la pregunta ella suspiró.

— Eso creo— Pareció pensar mejor su respuesta — Creo que no — Fruncí el ceño.

Pedí una botella y le servi para luego servirme a mi 

— Bueno seguro lo estarás — Trate de animarla

— estoy engañando a alguien — Soltó como si le pesará aquellas palabras y es que era una fuerte declaración— Al principio no me importa incluso me gustaba engañarlo porque me daba todo pero ahora no lo sé me siento mal 

— ¿Te enamoraste?— Le pregunté 

— Tengo novio ¿Sabes?— Suspiró— Y lo amo y todo lo que estoy haciendo es para que él tenga un beneficio solo que no, nos esta saliendo tan bien

— ¿Engañas a tu novio?— Pregunté confundida — No estoy entendiendo bien — Admiti

Y eso fue lo que ella necesito para contarme su historia, estaba saliendo son dos a la vez pero uno si sabía lo que hacía engañaban a un familiar para quitarle dinero y que el amor de ella pudiera quedarse con todo pero parece que ella ahora tiene sentimientos por los dos 

Si había personas con problemas diferentes pero igual de complicados

Iba hablar cuando mi celular sonó, maldije internamente, lo tome y era mi madre 

¿Debería atender?

Lo tome 

— Hija ¿Puedes venir? Es momento de alistar las cosas de la boda — Bufé — Hija firmaste un contrato, te espero — Colgó.

— debo irme — Le dije a la chica, pague la botella y le dejé lo que quedaba de ella a la pelirroja a mi lado con su gran problema — Espero puedas resolver eso, por cierto soy Hannah— Le dije ella sonrió 

— Tania— Le sonrei y me fui de ahí 

Me cayo bien, evidentemente no está bien lo que hace pero ¿Quién soy yo para juzgarla.

Maneje a casa de mis desgraciados padres y al llegar vi a mi hermana tenía una pequeña sonrisa y no tardó en abrazarme y susurrar un gracias. 

— Primero vamos a ir a escoger tu vestido — Comenzó mi madre hablar — Todo va hacer hermoso, ya contraté a quién va organizar todo y 

— Perfecto — La interrumpí — solo dime la fecha y yo estaré ahí, no voy ir a ver nada, solo vine a decirte eso, tengo trabajo que hacer 

— Hija debería dejar de 

— Ni se que ocurra— Casi lo grité — ¿Quieres que deje de trabajar? ¿Acaso te has vuelto loca?  No haré tan cosa solo serán tres años y seguiré trabajando 

— Pero eso se verá mal, no harás quedar en vergüenza

Más de lo mismo, en pleno siglo 21 habían personas como mis padres arcaicos.

Bufé

— Me iré a trabajar — Salí de ahí directo a mi casa, olía alcohol y lo único que deseaba sinceramente era dormir todo el día y ya mañana sería yo nuevamente pero hoy no.

Hoy quería llorar, dormir, gritar y hacer ese berrinche que nadie sabrá que hice.

*******

Ranzes Jeon

Ya han pasado las dos semanas, demasiado rápido para mi gusto, llevaba una semana quedándome en casa de mis padres porque mi casa estaba en remodelación el tiempo se había pasado tan rápido que ya sólo falta un día para la boda y mi padre me obligó a ir a cenar con Hannah sí, hasta ahora solo me sé su nombre, no la he visto en persona pero nadie quiere que nos conozcamos el día de la boda. Recuerdo el día que me enteré de su nombre estaba con Tania, una muy alcoholizada Tania dormida en mis brazos tenía el televisor encendido y pasaban las noticias sobre la boda, si realmente supieran lo que se esconde detrás de esta boda "la boda del año" más m****a, si solo supieran eso si sería la noticia del año, me levanté de mi cama necesito ver a Tania, hoy más que nunca, así que me levanté y me di una ducha, al salir, tomé mi celular y le mandé el mensaje a tania

Hola, ¿nos podemos ver?✓✓

¡Claro¡, ¿en donde?✓✓

En tu departamento ¿si se puede?✓✓

Perfecto, claro que sí aquí te espero, te quiero✓✓.

Yo también te quiero, llego en un rato.✓✓

Tomé mis cosas, después de mandarle el mensaje a Tania salí de mi habitación y baje las escaleras, directamente hasta la puerta, pero antes de salir mi papá me detuvo.

—¿A dónde vas?— habló antes de que pusiera un pie fuera de casa.

—Necesito hacer algunas cosas.

—Espero que esas cosas, no tengan que ver con ese chica— Sus palabras me hicieron sentir mal.— Ranzes vas a casarte y no quiero escándalos antes de que eso ocurra

—A ti no debería importarte lo que haga o deje de hacer— Traté de evadir la situación.

—Sólo te recuerdo que está noche tienes una cena con tu prometida

—No te preocupes, no dejaré plantado a esa oportunista— Le sonreí de manera burlona con la intención de enfadarlo.

Ni siquiera dejé que contestara mi grosería, salí de la casa hecho una furia, realmente era la persona que menos quería ver, subí a mi auto y conduje hasta el departamento de Tania lo más rápido que pude, necesitaba verla. Al llegar, toqué la puerta y no tardó mucho en abrir, en cuanto nuestras miradas se encontraron, se lanzó a abrazarme y yo le correspondí, se separó un poco de mi y nos besamos, ahora mi mal humor se fue, sentirla y oler su dulce cuerpo me hace olvidarme de todo, nos fuimos adentrando al departamento poco a poco, sin saber cómo, llegamos a su habitación, nos empezamos a quitar la ropa lentamente, cada beso que le daba, cada caricia la disfrutaba al máximo, ambos sabíamos que esto era como una despedida, a partir de mañana, no podremos hacerlo cuando nos de la gana, después de hacer el amor, de sentirnos el uno al otro como nunca, terminamos abrazados y enredados en las sabanas, en silencio, como si nos hubiéramos dicho todo hace unos instantes, pero Tania rompió ese silencio.

—Mañana es tu día.

—Mañana será un día cualquiera para mí, un día sin importancia— Dije dejando mi vista en la nada, haciendo círculos en su espalda.

—Te amo— Susurra en mi pecho haciéndome cosquillas.

—También te amo— Busqué su mirada y con una sonrisa volví a besarla

Hicimos el amor por segunda vez, terminamos totalmente agotados, por lo tanto nos quedamos dormidos, al despertar observé el reloj, aún tenía tiempo, Tania se fue despertando poco a poco, sé le veía contenta al verme, nos dimos una ducha juntos para después preparar comida, nos sentamos a comer en el sofá, de ése modo podríamos ver un poco la televisión, sin darme cuenta nos volvimos a quedar dormidos, no sé cuanto tiempo pasó, pero cuando desperté ya era de noche, mi pequeña pelirroja  aún seguía en mis brazos, tomé mi celular y vi la hora, ¡Joder!, eran las 10:00 de la noche, la cena con Hannah era a las 9:00, me levanté a toda prisa buscando mi ropa con la vista y comencé a vestirme, sólo tenía el bóxer puesto.

—¿Qué sucede?— Escuché a Tania detrás de mí.

—Tenía una cena con ella y la deje plantado— Mis movimientos eran torpes.

—Vaya, sí que te preocupa dejarlo plantado.

— No es por eso Tania, si por mi fuera no voy y me quedo a tu lado, pero no quiero que mi padre se entere y se te desquite contigo.

—Lo sé, anda ve, quizá la encuentres— Dejó escapar un suspiro en señal de rendición.

Después de despedirme de Tania, salí de su departamento y me subí a mi auto, conduje hasta el restaurante atormentándome con lo que sería mi vida a partir de mañana. Cuando llegué, el restaurante aún estaba abierto, entré con paciencia, no sé que me hizo pensar que ella estaría esperando por mí después de una hora, le pregunté al gerente de restaurante por la reserva, él dijo lo que mis oídos no querían escuchar.

—La reserva era a partir de las nueve, la joven estuvo una hora aquí, de echo hace unos cinco minutos se fue, se le veía algo preocupada — Hizo una mueca extraña y siguió con su trabajo.

¡Diablos!

si mi padre se entera, estoy muerto, ¿ahora que hago?, ni siquiera tengo su número para advertirle que no abra la boca. Sin más subí a mi auto. Al llegar a casa, una chica del servicio se me acercó.

—Señor, perdón que lo moleste, le han llamado por teléfono, tomé el recado para usted.

—¿Te dijo quien era?— dije indiferente.

—Mmm sí, dijo que se llama Hannah señor se escuchaba bastante molesta

—¿Y que te dijo?

—Bueno, ella sólo me dijo que le dijera que no era necesario dejarla plantadola, que con solo cancelar era más que suficiente y que por favor no le haga perder su tiempo

—¿Eso fue todo?

—Si, bueno señor me retiro

—Está bien

Ella si que es graciosa, se hace la ofendida por esperar un poco, ¿quién se cree que es?, subí a mi habitación. Al ver mi closet, recordé en el se encuentra el traje que usaré mañana, una vez más me vi anhelando casarme con la persona que amo, en lugar de casarme con alguien a quien no conozco.

¿Por qué todo tiene que ser así?

¿Por qué no tengo los cojones para decir que no?

¿por qué no tengo los cojones de llevarme a Tania e irme lejos de todo esto?

¿por qué?

¿por qué todo es tan complicado?.

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