Mundo ficciónIniciar sesiónAmanda King
– No me trates como una niña – solté, sin dejar de sostener sus testículos, podía sentir su pausada respiración – no lo soy, tu hermanito me quitó hasta el último ápice de mi inocencia, cuando autorizo a que me violara, a que dejara que me tocara, o me besaran sin yo poder hacer nada – dije asqueada – sé que, si hubieses estado allí, hubieses hecho hasta lo imposible por cuid







