Capítulo LVI

Aún estaba amaneciendo cuando llegamos a Butimerin. El carro de Simona, estaba frente a la plaza cuando bajé del autobús, pero antes de caminar hacia él, ayudé a Idara, a bajar, incluso, le ofrecí un aventón, pero ella me dijo que no podía. Antes de despedirme de ella, me di valor y le pedí su número de móvil. Sonrió y sin ningún inconveniente me lo ofreció.

―Adiós, Joel.

Dij

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