—¡No!—Melina dice, empujando fuera del brazo de Thomas—. Todavía no estoy de acuerdo—. Melina no podía encontrar en su corazón estar de acuerdo con esto. Ella se niega a aceptar que debe perder a Thomas para recuperar a su hermana.
—Principessa—dice Thomas en voz baja, acercándose a ella, pero ella se aleja de él.
—¡Te lo prohibo!—dice Melina, sorprendiéndose incluso a sí misma. Melina no podía creer que acababa de decir eso, pero se alegró de haberlo hecho.
—¿Me lo prohíbes?—. Thomas, sorprend