Mundo ficciónIniciar sesiónEstella logró zafarse de sus amigas con la ayuda de Thomas; a pesar de no haber consumido más alcohol una vez llegaron al jardín, el leve dolor de cabeza evolucionó a una jaqueca que le produjo nauseas.
―Chicas, sigan divirtiéndose, ya llamé a un Uber para que me recoja y me lleve a mi casa ―pidió con una sonrisa apaciguadora―. Fue un placer conocerlos, Kiet y Thomas. Si me siento mejor en la mañana, voy a tu casa, Mona.<







