Parte 1...
Cristina
Mi decepción fue tan grande que no pude contenerme.
Tan pronto como di unos pasos fuera de la mansión de Pauline, dejé escapar un grito de rabia que estaba embotellado en mi garganta y dejé que las lágrimas brotaran.
No puedo creer que me tomó tanto tiempo contenerme de la mierda y dar un paso en falso como Norton. Como uno de los hijos de la mejor amiga de mi madre, que siempre ha estado a su lado desde que tengo memoria.
Caminé hasta la parada del autobús, que por cierto e