Parte 4...
— Mi nombre es... Sí, es Cristina -respondí, mirándole fijamente.
— Y qué haces hoy aquí... ¿Cristina? - se inclinó hacia mí y eso me dio una calidez diferente.
— Vino aquí porque la invité a cenar.
Miramos hacia atrás al mismo tiempo. Pauline estaba a mi lado y me cogió del brazo.
— ¿Así que este es tu amigo, mamá?
Vaya, cómo no sabía que eras tan... Gato... Sexy...
Tragué con fuerza y apreté los dientes, manteniendo las piernas juntas para no temblar.
— Cristina, este es mi hijo ma