Arianna estaba sollozando. Jace no la dejaría ir. Pero para que él la dejara ir, significaba que no podía soportarlo más. No quería terminar roto como lo estuvo cuando descubrió lo que Clara le hizo.
Ella se sentó y sollozó. Después de un tiempo, decidió ir a él, para explicarle que lamentaba haberle mentido.
Cuando empujó la puerta para abrirla, vio a Jace sacando una gasa del botiquín de primeros auxilios y reuniendo las cosas que necesitaba para limpiar su palma herida.
Ella se acercó y rode