Rubí le revolvió el cabello, sonriendo:
—Rápido, ve a bañarte. ¿Necesitas que te ayude?
—Está bien. Puedo bañarme solo —respondió Dylan, un poco avergonzado—. Pero puedes ayudarme a buscar mi ropa.
Rubí asintió y fue a prepararle un conjunto de ropa. Empacó su pijama para la noche, así como un cambio de ropa limpia para el jardín de infantes al día siguiente. Luego le pidió a Yasmin que pusiera su mochila en el coche.
En cuanto a ella, también se duchó y se cambió de ropa. Luego salió rumbo al