Con su expresión tranquila y gestos asertivos, Rubí era la máxima figura de autoridad en la sala.
Rubí siempre había optado por mantener su lado asertivo para sí misma. Después de la reunión, seguía siendo una señorita y no creía que debía mostrarse demasiado agresiva. Incluso cuando vivía con la familia Gibson, Efraín Gibson le había enseñado a ser amable y accesible.
Sin embargo, en ese momento no pudo contenerse. Con sus penetrantes ojos fríos, resultaba extremadamente intimidante.
Lance fue