Sebastián asintió con orgullo.
“Vaya, eres muy talentoso, Seb”, añadió, diciendo cada palabra con sinceridad.
Una pequeña sonrisa tímida tiró de sus labios mientras volvía a su trabajo, tarareando suavemente para sí mismo.
Daniela se quedó donde estaba, observándolo.
Durante el próximo año, pensó, r