Después de salir del estudio, Daniela regresó a la cocina. En el momento en que cruzó la puerta, una voz familiar resonó.
"¡Mami!"
Sebastián se iluminó inmediatamente al verla.
Estaba sentado en uno de los taburetes altos junto a la isla de la cocina, con varios pasteles medio comidos cuidadosamente acomodados frente a él. La sonrisa que se extendió por su rostro hizo que algo cálido se asentara en el pecho de Daniela.
"Aquí estás." Se acercó y le dio un suave toque en la frente. "Me voy cinco