Finalmente, Eir estaba lista para salir de ese hospital y hacerse cargo de las cosas, Jessi como la buena amiga que es se mantuvo a su lado, pero su amistad peligró cuando se dio cuenta del embarazo de Eir y ella se lo había estado ocultando.
―Ve a darte una ducha, yo acomodaré la ropa. ―Eir miró a su amiga, sabe que aún está enojada por su decisión.
―Jessi, por favor…
―Abortarás a un bebé. ―La miró como si fuera un monstruo. ―No tiene la culpa de nada, Eir…. ¿Por qué no lo piensas mejor? ―E