Mundo ficciónIniciar sesiónAfortunadamente, Evan es casi tan alto como ellos, así por tamaño no se intimida. El primero en hablar es Max.
—Senador Idiota… —murmullos se oyen entre los presentes, por el tono de voz desafiante y el insulto, pero Evan solo sonríe—, te entrego un brazo de mi madre, con la clara advertencia que debes hacerla feliz, porque esta mujer no merece menos que eso.
«Cada lágrima que le provoques, que no sea de felicidad, ser&a







