Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlessia no necesita ser adivina para saber que esa mujer le provoca de todo a Amaro, aunque nada bueno.
—Bella, ¿qué haces aquí? —le pregunta Vittorio notablemente incómodo—. No recuerdo haberte enviado invitación.
—No fue necesario, siempre hay alguien que sabe hacer favores —dice ella muy relajada, como si eso fuera normal—. Nos volvemos a encontrar, novia de Amaro.
—Así veo, ahora entiendo el por qué de su sorpresa, después de todo ya lo conoce y no en los mejores t







