Emily toca su mejilla mientras observa a Isabel con gran repulsión.
—En su vida me vuelve a tocar. Usted no es quién para ponerme un solo dedo encima —le dice Emily mientras sus manos temblaban de la rabia.
Isabel mueve su mandíbula, hacer salir de las casillas a las personas era su más grande característica.
—Mire, usted es una mujer muy desubicada. Solo mírese… es muy insignificante para alguien como Noah, es claro que vive en un mundo de fantasía en el que te cuesta afrontar una realidad, un