Noah parpadeó un par de veces, la miró como si en verdad ella estuviera tomándolo del pelo, él mueve su cabeza, deja lo que tiene en su mano sobre la mesa y pone las manos en su bolsillo.
—Dime algo por favor —Emily le dice, con la esperanza de que la perdone con esto, sí, una tonta esperanza.
—¿Es broma?
—No, no lo es. Estoy embarazada de ti, Noah un bebé fruto de nuestro amor. —Noah comienza a reír, una risa agría, tanto o más que él en estos momentos.
—¿Un bebé fruto de nuestro amor? no