Emily se separó, aclaró su garganta y luego miró de nuevo su reflejo en el espejo.
—¿Está seguro de esto? —ella colocó su mirada en él.
—La espero en el jardín.
Noah salió de allí con su corazón paralizado, quedó completamente sorprendido, la belleza de Emily lo dejó impactado. Ella se veía radiante, a pesar de que no lo estaba. Él movió su cabeza para despabilarse, todo esto tenía un fin y él no podía simplemente distraerse, por más que la distracción lo estuviera tentando a cada momento.