Capítulo 82 Tiempo a solas
Por mucho que Leónidas lo intentó y quiso recuperar la relajación de la mañana, no lo logró. Sentía la tensión de Ariana vibrando en el aire, una barrera invisible que se había levantado entre ellos desde la llamada.
Maldijo para sus adentros.
Hacía tiempo que debió terminar con Talina, pero la vorágine de su situación con Ariana y la llegada de los niños lo había absorto por completo. En su mente, Talina era un asunto secundario que simplemente se desvanecería; pensó