Capítulo 68 Le preguntaré a Ariana
Eduardo Winter y su hija entraron al despacho. Juliana lucía despampanante, enfundada en un vestido de seda que gritaba opulencia; sin embargo, al verla, Leónidas no pudo evitar compararla con Ariana. Ante la seducción plástica de Juliana, la imagen de Ariana cobraba una fuerza inesperada: ella la superaba en dignidad por mucho.
—Leónidas, vengo porque estoy muy preocupado —comenzó Eduardo con una nota de falsa humildad—. Quiero disculparme; solo estaba inquie