Capítulo 73 Intentos de seducción
Ariana se quedó petrificada. El corazón, que ya latía con fuerza por la fantasía, dio un vuelco violento que le produjo un zumbido en los oídos. Se giró lentamente, tratando de ocultar el temblor de sus manos al sujetar el borde del mármol.
Leónidas seguía allí, apoyado con una elegancia perezosa contra el marco de la puerta de madera oscura. Se había quitado la chaqueta y los dos primeros botones de su camisa estaban desabrochados, dejando ver el inicio de ese