Capítulo 110 Estoy esforzándome
En el balcón, el aire frío de la tarde golpeó el rostro de Ariana, ayudándola a recuperar un poco de aliento.
Jonathan no la soltó; su mano le daba fuerzas, mientras ella intentaba que el mundo dejara de dar vueltas.
—Respira, Ariana. Solo respira, y cuéntame qué pasa, en qué puedo ayudarte —susurró él, colocándose frente a ella para bloquearle la vista del pasillo.
Mientras tanto, en la habitación de Daniela, esta despertó de su sueño ligero y abrió los ojos al