La batalla se había detenido al escuchar lo que había dicho el gran lobo, él era uno de los descendientes de los Luna Rubín, pero ¿cómo?, Todos estaban consternados nadie peleaba todos se habían detenido.
El cuerpo de la luna suprema empezaba a curar, pero aún no reaccionaba.
—Mi luna despierta—. Le dijo Adrián sacudiendo su cuerpo, aún seguía en forma de lobo.
Nadie movía un músculo, Adrián gemía de dolor ella era un demonio no podía morir, pero ¿por qué no despertaba?
—Aprisiónalos a todos no