Narra Emily.
El sol resplandece con tanto ímpetu así anunciando un nuevo día, mi corazón late desbocado ya quiero estar en los brazos de Darían, poder abrazar a mis niños y besarlos.
Pero la triste realidad me golpea, para que eso se haga realidad tengo que lograr mis objetivos, vago en los recuerdos que tengo con cada uno de mis hijos y con mi lobo, como los extraño.
Me visto después de haber tomado una ducha, salgo de la habitación que me fue asignada.
Voy al salón, soy la primera en llega