Narra Emily.
—Ya voy por ti amor mío, dame fuerzas para seguir, no sabes cuánto los necesito ustedes son mi todo —Cierro mis ojos…
Abro mis ojos en cuanto escucho la puerta ser golpeada, me levanto y camino hacia ella, la abro y veo Astaroth parado.
—¿Qué haces ahí, Se te perdió algo?
—Si perdí a mi demonía —Me toma de la cintura y lo apartó de inmediato.
—Basta Astaroth deja de ser tan arrastrado tú no eres así.
—Lo sé, pero es difícil creer que todo lo que hemos vivido fue irreal.
—Si todo es