Capítulo 69. Juicio a los culpables
Leonid se sentía agotado, aunque no físicamente, su mente era un torbellino.
Estaba en la conocida casa de la manada. La casa asignada para el Alfa y su familia, sentado en la mesa de reuniones donde vio a su padre en la visión que tuvo antes, en una asamblea decidiendo el destino de los hombres de Boris que tienen en custodia.
—Mi Alfa, piedad, yo solo seguía las órdenes de Boris creyendo que era mi Alfa, nos aseguró a todos que usted era un impostor.
—No me importa que hayan queri