Capítulo 48. A mí manera
Leonid la rodeó con los brazos y ella volvió a morder su labio inferior muerta de vergüenza.
—Aisha, te voy a desnudar.
Aisha negó con la cabeza y Leonid afirmó.
—No quiero, aquí puedes verme —refutó ella.
—Y adentro también, ya lo hice e igual quiero poseerte y quiero que sea a mi manera y eso es contigo desnuda.
—Por favor Leonid, me muero de vergüenza.
—Hey, mírame, recuerda que pasé una temporada en el aquelarre de los hechiceros del Oriente, incluso hace poco est