Mundo ficciónIniciar sesiónSusceptible ante el Don
El Don espera impaciente la respuesta de la loba mientras juega con su dedo entre sus piernas, deseoso de poder estar dentro de ella otra vez.
—Cachorrita, no tengo todo el tiempo del mundo —susurra con voz ronca y muerde la parte sensible del cuello de la loba.
—Seré susceptible ante ti, Don.
Eso lo hace sonreír en su interior y hunde dos dedos dentro de la loba.
—Buena elecci&oa







