Capítulo 123
El piloto encendió los motores. Isis miraba por la ventanilla oval, apretando la mano en el cinturón de seguridad. Chloe se sentó a su lado; estaba pálida. El hombre calvo ocupó el asiento de enfrente, tenso. El piloto cerró la puerta de la cabina.
El avión empezó a moverse lentamente por la pista mojada. Isis respiró hondo, reuniendo valor.
— Todavía hay tiempo — murmuró.
Chloe giró el rostro hacia ella, sorprendida.
— ¿Tiempo para qué?
— Para hacer lo correcto.
Las palabras golpe