OSCURIDAD EN EL CORAZÓN. Capítulo 28: Protegiendo lo que más aman
MARÍA MURILLO
—Cometí muchos errores… —dijo Daniel con semblante arrepentido—, y me encapriché con una mujer que claramente no era para mí, pero de algo debes de estar segura, nunca fuiste una carga.
—¿Cuántas veces se lo dijiste al mundo justificando mi presencia a tu lado? ¿Cuántas veces yo misma lo escuché?
—No quería encariñarme contigo y verte partir… Sabía que sería una sensación profundamente dolorosa y la quise evitar, aún así, terminé sufriéndola.
»Ambos sabemos que no soy el hombre