OSCURIDAD EN EL CORAZÓN. Capítulo 18: La doctora Murillo
CELESTE CÁRDENAS
—Celeste, no tienes que irte. ¿Qué harás sola y embarazada tan lejos? —dijo la madre de Zarco en cuanto me vio pasar con mis maletas, directo hacia la puerta.
—Señora Gloria, no se preocupe, he pasado casi toda mi vida sola y en peores circunstancias —contesté con ternura y tomé sus manos entre las mías—. Espero que pronto termine de mejorar.
—Todo gracias a ti —dijo en un susurro y acarició mi cabello con ternura—. No te vayas, entiende, Zarco está molesto, pero, aunque no s