Tras todo lo que ha pasado, Kate por fin puede asistir a la prueba de su vestido de novia, en donde Samira está de mejor ánimo y va dispuesta a probarse su vestido de dama de honor. En cuanto entran a la tienda, una mujer las recibe con una sonrisa.
—Señora Reynolds, pasen por aquí, por favor. Ya ambos vestidos están listos para la prueba —le dice la asistente de compras y ellas no dudan en seguirla—. ¿Cuál de las dos se probará su vestido?
—La dama de honor —responde Kate de prisa—, está menos