Ella se fue con rapidez al baño y mientras dejaba salir su rabia se aseaba, seco su cabello y lo arreglo con la rulera, se maquillo de forma exquisita colocándose ese vestido verde que va en sintonía con sus ojos. Salió de la habitación y fue directo hacia el chofer con el que en ocasiones se divertía esta vez de forma incluso más cortante en la discreción de su alcoba.
—Buenos días, quiero que me lleve a la clínica donde se encuentra Lindsay —Mando con una pequeña sonrisa.
—Señora, no creo que