Y estoy feliz de que mi primera vez sea con él.
El país del Nunca Jamás, es hermoso.
Daphne.
Al principio veo dudas en Günther. Sabía que él tenía miedo al igual que yo. Me tocaba y acariciaba como si fuera una muñeca de porcelana. Me acerco a él, tomando su cara y besando sus deliciosos labios. Abro mi boca intentando atrapar la suya. Parpadea varias veces saliendo de sus pensamientos. Detiene el beso, viéndome con intensidad, su cálida lengua roza mis labios haciéndome abrirla de a poco. Sonr