Daphne.
Fue un poco catastrófico tratar de imprimir y ordenar los documentos que Tina necesitaba. Como la fiesta de la compañía era mañana, la información urgente e importante, debía salir hoy. Los pedidos de comida los verifiqué y acomodé algunas cosas, para que fueran entregadas el día de hoy.
—¿Día agotador? La compañía parece una locura —la voz detrás de mi espalda, me hace llevarme la mano al corazón—. Lo siento, no quería asustarte.
—El daño ya está hecho—replico.
Me da una sonrisa dulce,